Los peligros a medio plazo para España. Consecuencias de una política equivocada

De acuerdo a una entrevista efectuada a Jeff Rubin en El Economista, el precio del crudo podrá alcanzar un valor de tres cifras en 2010.
Este experto ya predijo acertadamente en varias oportunidades el comportamiento del precio del crudo. En esta oportunidad prevé que el petróleo alcance los 90 dólares el barril antes de finalizar el primer trimestre de 2010.
Esto viene al caso, porque seguro que muchos de los que me leéis recordáis la fuerte subida del petroleo en el año 2007 y 2008.
En mi opinión, ese fue el punto de inflexión para la economía española y el preludio real y crudo de la actual crisis.
A diferencia de lo que políticos mangantes no dejan de repetir como débil salida a su incompetencia, no fueron las hipotecas subprime, ni la "crisis internacional" lo que salto de un día para otro a nuestra economía cual virus contagioso.
Fue la subida descontrolada del precio del petroleo, con ello el de la inflación y la subida de tipos de interés por parte del BCE como herramienta de choque contra la misma.
Así fue, que las hipotecas financiadas a un Euribor bajo empezarón a desquebrajar sus propios cimientos con el encarecimiento de las mismas y con ellos los de la propia economía española, prácticamente único motor en España, algo que por entonces muchos decíamos y a día de hoy está ya confirmado y aceptado. (Aunque algunos de la ceja todavía no se muy bien si se han dado cuenta o no).
El IPC de diciembre confirmó el fin de este histórico episodio de retroceso en los precios de consumo. Como ya ocurrió en noviembre, la cotización del crudo, que explicó en buena parte los recortes precedentes, alimenta ahora esta leve subida, un 0,8% en tasa interanual al cierre del año.
La inflación anual estimada del ipc a en enero de 2010 es del 1,1%,de acuerdo con el indicador adelantado elaborado por el ine. Este indicador proporciona un avance del ipc que, en caso de confirmarse, supondría un aumento de dos décimas en su tasa anual, ya que en el mes de diciembre esta variación fue del 0,9%.
Si retrocedemos un tiempo, a Junio del 2008 la inflación en Europa llegó al 3,7%, muy por encima de la actual.
En esta subida de tipos de 2007 y 2008 en Europa, España ha jugado un papel crucial, cuando subió al 4,7 por ciento interanual el doble que la mayoría de países Europeos y un punto entero por encima de la media
Pero quedan más factores en el tintero.
La subida del IVA no va a mejorar las cosas. El gobierno tiene como prioridad reducir el endeudamiento, pero como lleva pasando hasta ahora, parece que no son conscientes que todas las decisiones tienen consecuencias.
En 1995, cuando se aumentó hasta el 16% el recargo generalizado a bienes y servicios de consumo, contribuyó a aumentar una inflación ya elevada y no logró los objetivos de recaudación previstos, sino que incentivó el fraude. Es más, y más recientemente, la subida de los impuestos del tabaco y los combustibles, más acotada, ya elevó en tres décimas el IPC este verano pasado.
El Gobierno ha decidido retrasar hasta julio la subida del IVA (del 16% al 18% en el tipo general, del 7% al 8% en el reducido), con la esperanza de que para entonces el consumo de los hogares haya vuelto a crecer. Las consecuencias sobre la inflación y la recaudación (se prevé ingresar 1.900 millones más el próximo año) son una incógnita.
Nunca se sabe que puede pasar, es cierto, pero existen las cifras, existen los precedentes y existe la lógica.
Si juntamos todos estos factores, podemos llegar a una espiral inflacionista, que unida a la recuperación del consumo en los países de la zona Euro podría tener como resultado un ajuste de tipos de interés en Europa por parte del BCE.
Esto, sería en palabras llanas, "el golpe definitivo para España".
El BCE ha mantenido los tipos en mínimos históricos en base a favorecer la recuperación de la economía europea y en apoyo a los "ajustes" realizados en los diferentes estados a lo largo de estos meses.
El problema es cuando un país como España llega tarde a los cambios, a última hora y por vergüenza de cara a la imagen exterior, donde la credibilidad del país está por los suelos.
No nos engañemos, nadie va a esperar por nosotros.
Si a mediados de este año comienzan las subidas de tipos y con ellos del Euribor a niveles más normales, España habrá vuelto a perder el tren.
Y ni las bonitas palabras, ni las promesas electoralistas, ni las ideas iluminarias, ni el populismo y la visita de Obama van a arreglar lo que este gobierno se ha empeñado en estropear lo máximo posible.





